Pyratex es un ejemplo de cómo la innovación tecnológica puede transformar sectores tradicionales desde su base material. La empresa desarrolla tejidos avanzados a partir de elementos naturales —como algas marinas o madera procedente de fuentes sostenibles— y de materiales reciclados, apostando por un modelo de producción más responsable y alineado con los principios de la economía circular. Frente a los procesos textiles convencionales, altamente dependientes de fibras sintéticas y recursos fósiles, Pyratex centra su innovación en repensar la materia prima y su transformación.
El resultado son tejidos que mantienen prestaciones técnicas clave —resistencia, transpirabilidad, durabilidad— al tiempo que reducen significativamente su impacto ambiental. Un rasgo diferencial de su enfoque es la trazabilidad completa del proceso, desde el origen de la fibra hasta el tejido final. Pyratex trabaja con certificaciones reconocidas internacionalmente y con una cadena de suministro mayoritariamente europea, lo que refuerza la transparencia, el control del proceso y la reducción de emisiones asociadas al transporte.
Entre sus desarrollos se encuentran tejidos elaborados con fibras de algas, materiales derivados de madera certificada y soluciones basadas en algodón reciclado o en la separación avanzada de fibras mixtas como el poliéster y el algodón. Estas innovaciones permiten aprovechar recursos existentes y reducir la dependencia de materias primas vírgenes, abriendo nuevas vías para una industria textil más sostenible. Casos como el de Pyratex ilustran cómo la innovación tecnológica no consiste únicamente en acelerar procesos, sino en identificar correctamente en qué etapa de desarrollo se encuentra una tecnología y qué limitaciones deben resolverse para avanzar. Precisamente este enfoque —entender la evolución de una tecnología y desbloquear sus transiciones críticas— es el que guía el método METTI aplicado a distintos sectores industriales.

